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Charla «¿Por qué el bostezo es contagioso? – Claudia Aguirre» de TED-Ed en español.
Vea toda la lección en: http://ed.ted.com/lessons/why-is-yawning-contagious-claudia-aguirre
*Awwwwww* ¿Acaso con tan sólo leer la palabra te dieron ganas de bostezar? Conocido como el bostezo contagioso, las explicaciones detrás de este fenómeno se atribuyen tanto a causas fisiológicas como psicológicas. Se ha observado en niños muy pequeños de tan sólo cuatros años de edad y ¡hasta en perros! Claudia Aguirre nos habla de las muchas teorías intrigantes que pueden explicar el bostezo contagioso.
Lección de Claudia Aguirre, animación de TED-Ed.
- Autor/a de la charla: Claudia Aguirre
- Fecha de grabación: 2013-11-07
- Fecha de publicación: 2019-02-12
- Duración de «¿Por qué el bostezo es contagioso? – Claudia Aguirre»: 254 segundos
Traducción de «¿Por qué el bostezo es contagioso? – Claudia Aguirre» en español.
Ah, ¡disculpa! ¿Alguna vez has bostezado porque alguien bostezó? No estás realmente cansado pero de repente abres la boca y te sale un gran bostezo.
Este fenómeno se conoce como el bostezo contagioso.
Y aunque los científicos aún no saben realmente por qué ocurre, hay muchas hipótesis que hoy en día se están estudiando.
Veamos algunas de las más importantes, comenzando con dos hipótesis fisiológicas antes de hablar de la psicológica.
Nuestra primera hipótesis fisiológica dice que el bostezo contagioso es provocado por un estímulo específico, un bostezo inicial.
Es lo que se conoce como pauta fija de acción.
Considera que la pauta fija de acción es un reflejo.
Tu bostezo me hace bostezar.
Similar al efecto dominó, el bostezo de una persona provoca que otra persona que está cerca y que notó el bostezo, bostece.
Una vez que el reflejo ha sido iniciado debe correr su curso.
¿Alguna vez has intentado dejar de bostezar una vez que has comenzado? ¡Prácticamente imposible! Otra hipótesis fisiológica se conoce como la imitación inconsciente, o el «efecto camaleón».
Ocurre cuando imitas el comportamiento de alguien sin darte cuenta; un acto sutil e involuntario de imitación.
Tendemos a imitar las posturas del otro.
Si estás sentado frente a otra persona que tiene las piernas cruzadas, quizás también cruces tus piernas.
Esta hipótesis sugiere que bostezamos cuando vemos a otra persona bostezar porque estamos copiando inconscientemente su comportamiento.
Los científicos creen que el «efecto camaleón» es posible gracias a un grupo especial de neuronas conocidas como neuronas espejo.
Las neuronas espejo son un tipo de célula cerebral que responden de la misma manera cuando realizamos una acción que cuando vemos a alguien llevar a cabo la misma acción.
Estas neuronas son importantes para el aprendizaje y la autoconciencia.
Por ejemplo, observar a alguien hacer algo físico como tejer o pintarse los labios, puede ayudarte a realizar esas mismas acciones de una forma más precisa.
Los estudios de neuroimágenes utilizando el fMRI, o resonancia magnética funcional, muestran que cuando vemos a alguien bostezar o incluso escuchamos un bostezo, un área específica del cerebro donde se localizan las neuronas espejos tiende a iluminarse lo que la vez hace que respondamos con la misma acción: bostezar.
Nuestra hipótesis psicológica también incluye la acción de estas neuronas espejo.
Lo llamaremos el bostezo de empatía.
La empatía es la habilidad de entender lo que alguien está sintiendo y de hacernos parte de ese sentimiento, una habilidad clave en animales sociales como nosotros.
Recientemente, los neurocientíficos han descubierto un subconjunto de neuronas espejo que nos permita empatizar con los sentimientos de otras personas a un nivel más profundo.
Los científcos descubrieron esta respuesta empática al bostezo mientras examinaban la primera hipótesis que mencionamos, la pauta fija de acción.
El estudio se estableció para demostrar que los perros realizan un bostezo reflejo al mero sonido de un bostezo humano.
Aunque el estudio demostró que esto era cierto, también se descubrió otra cosa interesante.
Los perros bostezan más frecuentemente junto a los bostezos de personas conocidas, tales como sus dueños, que ante el bostezo de personas extrañas.
Siguiendo esta investigación, otras estudios en humanos y primates muestran que el bostezo contagioso ocurre más frecuentemente entre amigos que entre desconocidos.
De hecho, el bostezo contagioso comienza a ocurrir alrededor de los cuatro a cinco años, a la edad cuando los niños desarrollan la habilidad de identificar adecuadamente las emociones de otros.
Aún así, mientras nuevos estudios científicos buscan demostrar que el bostezo contagioso se basa en esta capacidad de empatía, se necesitan más investigaciones para entender exactamente lo que ocurre.
Es posible que la respuesta esté incluso en otra hipótesis.
La próxima vez que bosteces tómate un segundo para reflexionar sobre ello.
¿Pensabas sobre el bostezo? ¿Alguien cerca de ti bostezó? ¿Fue un extraño o alguien que conocías? ¿Estás bostezando en este momento?
https://www.ted.com/talks/claudia_aguirre_why_is_yawning_contagious/