La cestería es la fabricación de objetos mediante el tejido de fibras vegetales. Probablemente fue inventada ya por el Homo erectus, aunque, debido a la naturaleza efímera de sus materiales, no ha dejado apenas huella en el registro fósil.

Por qué fue tan importante
La cestería supuso un gran avance porque aumentó enormemente la capacidad de transporte de nuestros antepasados. Gracias a cestos fabricados con mimbre o materiales similares, podían alejarse más de sus campamentos para recolectar frutos, raíces y tubérculos, y transportar mucha más cantidad en cada viaje de la que cabía solo en las manos.
Esto significó que el alimento ya no tenía que consumirse en el mismo lugar donde se recolectaba: podía transportarse, y otros miembros del grupo podían beneficiarse de él sin necesidad de desplazarse ellos mismos. Para algunos antropólogos, este simple hecho fue uno de los orígenes de la transformación de los primitivos grupos familiares en verdaderas sociedades humanas, capaces de repartir tareas y compartir recursos.
La cestería siguió siendo una técnica importante hasta bien entrado el siglo XX, cuando el desarrollo de los plásticos empezó a sustituir a las fibras vegetales en la fabricación de muchos recipientes cotidianos.