¿Por qué se empañan los cristales del coche cuando estás dentro y hace frío fuera? Para entenderlo bien hay que conocer el proceso de condensación del agua:
- El aire contiene siempre algo de vapor de agua.
- Cuanto mayor es la temperatura del aire, más vapor de agua puede contener disuelto (de ahí el bochorno húmedo de los climas tropicales).
- El agua se mantiene en estado de vapor mientras esté por encima de una temperatura determinada, llamada punto de rocío.
- Al entrar en contacto con el cristal frío, el vapor de agua del aire se enfría de golpe por debajo de ese punto de rocío y condensa en minúsculas gotitas, que son las que empañan el cristal.
- Buena parte de ese vapor de agua del interior del coche procede de nosotros mismos: al respirar, expulsamos aire cargado de vapor de agua.

Trucos para desempañar los cristales
Conocidas las causas, hay tres soluciones habituales:
- Abrir la ventanilla, para sustituir el aire húmedo del interior por aire del exterior, con menos humedad. Es la solución más rápida, pero también la menos duradera: el aire que entra volverá a humedecerse pronto y el cristal se empañará de nuevo.
- Poner la calefacción, ya que el aire caliente puede disolver más vapor de agua, lo que retrasa la condensación.
- Encender el aire acondicionado, que seca el aire del interior del coche de forma mucho más eficaz que la calefacción.
Conviene tener claro que la temperatura del aire, en sí misma, no es lo que desempaña el cristal (el cristal siempre estará lo bastante frío como para producir condensación): lo único que importa de verdad es la humedad del aire. Por eso tanto el aire frío como el caliente sirven para desempañar, siempre que sequen el ambiente; puedes elegir uno u otro según el frío que tengas en ese momento.