Acaso… de Antonio Machado

Como atento no más a mi quimera no reparaba en torno mío, un día me sorprendió la fértil primavera que en todo el ancho campo sonreía. Brotaban verdes hojas de las hinchadas yemas del ramaje, y flores amarillas, blancas, rojas, alegraban la mancha del paisaje. Y era una lluvia de saetas de oro, el sol sobre las frondas juveniles; del amplio río en el caudal sonoro se miraban los álamos gentiles. Tras de tanto camino es la primera vez que miro brotar la primavera, dije, y después, declamatoriamente: ?¡Cuán tarde ya para la dicha mía!? Y luego, al caminar, como quien siente alas de otra ilusión: ?Y todavía ¡yo alcanzaré mi juventud un día!

Añade tus comentarios sobre Acaso… de Antonio Machado  y consulta los comentarios de otros lectores interesados en este poema.

En los comentarios inferiores puedes consultar (o añadir si no están) el resumen, análisis y estructura de “Acaso…”, figuras literarias que se utilizan en “Acaso…”, tema, métrica y rima utilizada, comentarios estilísticos, contextualización de la poesía, interpretaciones,  valoraciones personales sobre Acaso… de Antonio Machado  y todo lo que desees aportar.