En cierta ocasión, el Economist tuvo una idea más bien chocante: la de medir la felicidad bruta  nacional, o sea, descubrir en qué país del mundo se vive mejor.

No se trataba de una interpretación sentimental o filosófica, sino de una encuesta basada en datos estadísticos: densidad de población, por porcentaje de matrimonios jóvenes y de divorcios, muertos por asesinato o accidente automovilístico, número de automóviles, cuartos de baño y teléfonos, gravamen de los impuestos…

Posteriormente se han hecho multitud de encuestas de este tipo, pero, en esta ocasión, se obtuvo una clasificación que colocaba en los primeros puestos, y por el siguiente orden, a Estados Unidos, Australia y Gran Bretaña, y en los últimos a Bélgica, Italia y Alemania.

Los alemanes pagaban más impuestos que al mismo tiempo contaban con la mayor tasa de matrimonios fracasados.

Lógicamente se trataba de unas valoraciones muy cuestionables.

Es muy difícil, por lo tanto, ponerse de acuerdo acerca de qué es la felicidad. Para algunos consiste en no plantearse nunca el problema de medirla, de preguntarse si uno está o no satisfecho. Para Freud es la satisfacción póstuma de un deseo prehistórico, algo, en definitiva, que sea deseado durante largo tiempo y que por fin obtenemos, sino de manera prevista, si de una forma satisfactoria.

Otros teóricos apuestan a que únicamente los niños son felices; para Heráclito, tanto los pesimistas como los optimistas, los resignados como los confiados son capaces de obtener una satisfacción razonable; todo pasa, sostenía, la pena acaba y todo se renueva.

Incluso Aristóteles, al que siempre se cita cuando se trata de indagar el mundo del espíritu, desde hacía sus discípulos que el sensato persigue la ausencia de dolor y no el placer, y también Voltaire demostraba realismo al decir: la felicidad no es más que un sueño, pero el dolor es real.

Para la gente sencilla, que a menudo no tiene nada, la felicidad consiste en la posesión, con el uso de bienes concretos (una casa, una barca, dinero, joyas, cuadros, mujeres hermosas), o el poder, en la consideración de los demás, en el prestigio, en mandar y recibir o en ser obsequiados.

Dicen que el dinero no da la felicidad, pero ayuda. Para muchos consiste en disponer de su propia libertad, en leer, viajar, hablar, enseñar de estudiar, sin verse sometidos a la razón de las doctrinas únicas, a la violencia del capital etcétera, siendo completamente libres para decir lo que piensan.

Otra posible respuesta esta pregunta nos la proporciona Shulz : “la felicidad consiste en acariciar a un cálido cachorro, en quedarse en la cama cuando llueve, en pasear por la hierba con los pies descalzos y en el hipo cuando ya pasado.”

La elección de ser feliz

Estrategias para la felicidad: 7 pasos para convertirse en una persona más feliz.

Una popular tarjeta de felicitación atribuye esta cita de Henry David Thoreau:

La felicidad es como una mariposa: cuanto más la persigues, más huirá, pero siprestas atención a otras cosas, vendrá y sentarse suavemente en su hombro.

Con el debido respeto al autor de Walden ,** eso no es así,** (y están de acuerdo a un número cada vez mayor de los psicólogos).

Tu puede elegir para ser feliz.

Puedes perseguir a esa mariposa difícil de alcanzar y conseguir que se siente en su hombro. ¿Cómo? En parte, simplemente haciendo el esfuerzo de controlar el funcionamiento de tu mente.

La investigación ha demostrado que la facilidad para ser feliz está, en gran medida, determinada por los genes.  El  profesor en Psicología David T. Lykken, autor de La felicidad:Naturaleza y educación , dice que

tratar de ser más feliz es como tratar de ser más alto

Cada uno de nosotros tenemos un “punto de la felicidad” y es inamovible. Según Lykken no se puede buscar la felicidad.

Sin embargo, muchos psicólogos que estudian la felicidad creen que si que podemos buscarla.

Podemos hacerlo principalmente, al reducir las emociones negativas como el pesimismo, el resentimiento y la ira.  Y podemos fomentar las emociones positivas, como la empatía, la serenidad, y sobre todo agradecimiento.


Primer paso para ser feliz: No se preocupe y elija ser feliz

El primer paso es hacer una elección consciente, para aumentar tu felicidad tienes que querer. Parece algo obio, pero muchas personas no se lo plantean nunca.

En su libro, La conquista de la felicidad , publicado en 1930, el filósofo Bertrand Russell dijo lo siguiente:

“La felicidad no es, salvo en casos muy raros, algo que cae dentro de la boca  ., Como una fruta madura … La felicidad debe ser, para la mayoría de hombres y mujeres, un logro más que un regalo de los dioses, y en este logro, el esfuerzo, tanto internos como externos, deben desempeñar un gran papel”.

Hoy en día, los psicólogos que estudian la felicidad están totalmente de acuerdo. La intención de ser feliz es la primera de las obligaciones.

“La intención es la voluntad activa y el compromiso de ser feliz. Es la decisión de elegir conscientemente actitudes y comportamientos que lleven a la felicidad sobre la infelicidad.”

Hay que optar por hacer de la felicidad un objetivo superior,

Elegir para aprovechar las oportunidades de aprender cómo ser feliz. Por ejemplo, replantearse sus creencias y su escala de valores.

Elige estar en ambientes y alrededor de las personas que aumenten tu probabilidad de felicidad.

Huye de las personas y ambientes tóxicos.

¿Como ser felices? ¿Como ser felices?

La felicidad depende principalmente de cómo manejamos nuestras emociones y nuestras relaciones  con los demás.


Segundo paso para ser feliz: Se  agradecido

En su libro, La auténtica felicidad , el psicólogo Martin Seligman anima a los lectores a realizar un diario de “agradecimientos”.

Se trata de enumerar algunas cosas que los hacen dar las gracias . Esto esto lleva a la gente lejos de la amargura y la desesperación y promueve la felicidad. Hay cientos de cosas por las que estar agradecidos. Todos los dias, aunque no nos demos cuenta a priori.

 Se agradecido Se agradecido


Tercer paso para ser feliz: Pide perdón y fomenta el perdón.

Guardar rencor puede afectar física y mentalmente. Los pensamientos negativos hacia algo o alguien nos afectan mucho mas de lo que pansamos. Hay completisimos estudios sobre esta afirmación.

Una forma de reducir este tipo de sentimientos es **fomentar el perdón. **

En su libro, Cinco pasos para el perdón , psicólogo clínico Everett Worthington Jr. ofrece un proceso de 5 pasos que llama REACH.

  • En primer lugar, recordar el dolor.
  • A continuación, empatizar y trata de entender el acto desde el punto de vista del autor.
  • Ser altruista por recordando que alguna vez en tu vida tambien has sido perdonado.
  • Comprometerse a perdonar.
  • y por último, trata de mantener en el perdón. No se pienses en la ira, el dolor, y el deseo de venganza.

Para evitar transtornos como la depresión, la ansiedad, los trastornos obsesivos, etc, es imprescindible aprender a perdonar y pedir perdón.

Pide perdón y fomenta el perdón Pide perdón y fomenta el perdón


Cuarto paso para ser feliz: Contrarrestar los pensamientos y sentimientos negativos

O lo que es lo mismi, “mejorar su higiene mental”.

Debes aprender a ejercer control sobre tu mente, ejercer el control sobre los pensamientos y sentimientos negativos.

Por ejemplo, se puedes practicar  meditación  , la respiración rítmica,  yoga  o técnicas de relajación para calmar  la ansiedad  y promover la serenidad.

Puedes aprender a reconocer y contrarrestar los pensamientos negativos.

Si aprendes las técnicas para la identificación de estos pensamientos negativos, entonces es más fácil para luchar contra ellos. A veces simplemente leer libros de autoayuda ayudan a sentirse mejor temporalmente, pero para un control total de estos pensamientos negativos hay que practicarlo todos los dias.

Contrarrestar los pensamientos y sentimientos negativos Contrarrestar los pensamientos y sentimientos negativos


Quinto paso para ser feliz: Recuerda que el dinero no puede comprar la felicidad

Varios estudios demuestran que, cuando tienes unos ingresos económicos por encima del nivel de pobreza, más dinero aporta muy poco de felicidad extra.

Eduard Punset ya lo ha dicho en muchas ocasiones y tiene toda la razón. Sin embargo seguimos pensando que somos infelices principalmente por ausencia de bienes materiales. Independientemente de lo que ganemos, incluso si nos toca la lotería, esto no va a provocar un estado permanente de felicidad. Se ha estudiado que el estado de euforia de los ganadores de grandes premios de loteria se pasa en menos de 2 meses, y a los 3 meses son igual de felices o infelices que antes de haberles tocado.

Recuerda que el dinero no puede comprar la felicidad Recuerda que el dinero no puede comprar la felicidad


Sexto paso para ser feliz: Cuide y mantenga a sus amigos

Hay pocos antídotos mejores contra la infelicidad que una estrecha amistad con personas que se preocupan por ti.

Un estudio australiano descubrió que las personas mayores de 70 años que tenían la red más fuerte de amigos vivían mucho más tiempo.

Por desgracia, nuestra sociedad es cada vez más individualista y esto es la principal causa de los niveles epidémicos actuales de la depresión.

Cuide y mantenga a sus amigos Cuide y mantenga a sus amigos


Ultimo consejo para ser feliz: Ayuda a los demás.

La actividad de tiempo libre más común - ver la televisión - produce algunos de los niveles más bajos de felicidad. Así que apague la televisión y apuntese a una ONG, ayuda a los demás, hazte donante de sangre, ves a albergues a ayudar a dar de comer a los más desfavorecidos, apuntese a una protectora de animales,… lo que se, cualquier buena causa le producirá un sentimiento felicidad y le ayudará a dar sentido a su vida.

 Ayuda a los demás Ayuda a los demás


Así resulta que la felicidad puede ser una cuestión de elección - no sólo suerte.

Algunas personas tienen la suerte de tener genes que fomentan la felicidad.

Sin embargo, ciertos patrones de pensamiento y habilidades interpersonales sin duda ayudan a las personas, mucho mas que los genes, a ser realmente felices.

Y tú, ¿qué piensas que hay que hacer para ser felices?.

Compártelo con los demás para, entre todos, intentar buscar el camino hacia la felicidad.