Hace poco un periódico de Londres publicó un artículo acerca de la posibilidad de que nuestro planeta existieran seres sobrenaturales. En efecto, ocurren todos los días en la tierra cosas inexplicables. En la Biblia se menciona los ángeles 300 veces. Pero incluso entre los cristianos existe una trágica ignorancia acerca de estos seres trascendentales pertenecientes a un orden de criaturas espirituales de las que, según parece, existen distintas clases.

¿Cómo son los ángeles?

La Biblia menciona 60 veces a los querubines, espíritus celestes de segundo orden, en parienta dos con los serafines, los encargados de la protección y vigilancia del trono de Dios.

La Biblia dice que los ángeles pertenecen a un orden especial de seres creados, invisibles para el ojo humano, y que viven en el cielo, pero desarrollan gran parte de su obra entre nosotros. Estarán con Dios al ser creado el mundo, y a pesar de que se diferencian entre sí en diversos aspectos, tiene muchas cosas comunes en lo que concierne a sus deberes y misiones: no se reproducen, están libres de pecado, no envejecen, son potentes y están dotados de una fuerza sobrenatural. Para darnos cuenta bastará considerar, como está escrito en la Biblia, que un solo ángel mató a 185.000 asirios en una sola noche, y que otro, también solo, apartó la piedra del sepulcro de Cristo.

Los ángeles cuidan de las buenas personas. A mí, personalmente, me da mucha seguridad y consuelo de saber que en todo momento estamos rodeados por estos poderes benéficos y que de no ser por su protección, todos acabaremos sucumbiendo.