Triste, muy tristemente de Rubén Darío

Un día estaba yo triste, muy tristemente viendo cómo caía el agua de una fuente. Era la noche dulce y argentina. Lloraba la noche. Suspiraba la noche. Sollozaba la noche. Y el crepúsculo en su suave amatista, diluía la lágrima de un misterioso artista. Y ese artista era yo, misterioso y gimiente, que mezclaba mi alma al chorro de la fuente.

Añade tus comentarios sobre Triste, muy tristemente de Rubén Darío  y consulta los comentarios de otros lectores interesados en este poema.

En los comentarios inferiores puedes consultar (o añadir si no están) el resumen, análisis y estructura de “Triste, muy tristemente”, figuras literarias que se utilizan en “Triste, muy tristemente”, tema, métrica y rima utilizada, comentarios estilísticos, contextualización de la poesía, interpretaciones,  valoraciones personales sobre Triste, muy tristemente de Rubén Darío  y todo lo que desees aportar.