El diccionario dice, textualmente, que la fantasía es la facultad imaginativa del hombre.

Visto esto podríamos decir que la fantasía y la imaginación es lo mismo, pero, desde mi punto de vista, ambas cualidades se diferencian notablemente o, mejor dicho, son dos fases, dos momentos distintos de una misma función.

¿Qué es la imaginación y la fantasía?

A mí me parece que la imaginación, la imagen, es un producto psíquico, la materia prima del subconsciente , que este libera y envía la superficie, de acuerdo con ritmos, temperaturas de exigencias individuales.

Por el contrario, la fantasía podría ser una actividad de sistematización, de articulación del flujo imaginativo que aflora del subconsciente.

Si buscamos la palabra imaginación en un diccionario encontraremos una larga y sugestiva lista de sinónimos, derivados e interpretaciones: fantasía, alucinación, rareza, capricho, concepción, conjetura, contemplación, castillos en el aire, delirio, desvarío, ficción, extravagancia, idea, ilusión, invención, hipótesis, inspiración, espejismo, pensamiento, percepción, presentimiento, extrañeza, su posición, superstición, vena, utopía, etcétera.

Por un momento, pensé salir del paso así: la fantasía es un antojo.

Pero, desde mi punto de vista, creo que no sólo es eso, la fantasía es una manera de contarnos el impacto con la realidad y de vivirla, una precaución, un equilibrio particularísimo en el cual nos colocamos para sobrevivir a la siempre peligrosa fricción entre el exterior y el interior. Puede que la fantasía sea una especie de limbo, de frontera, de zona, de dimensión precisamente fantástica donde hacemos vivir lo que deseamos.

O, también me dije, la fantasía es una atmósfera impalpable e indefinible, una gran pantalla en la cual viven y se componen historias, personajes y sueños.

Y recuerdos, memorias que algunas veces no conseguimos reconocer como nuestras, pero que a pesar de todo sentimos que nos pertenecen.

Y para vosotros ¿que es la imaginación? y ¿** que es la fantasía**?