La pubertad, aparte de los cambios en el cuerpo, viene acompañada de cambios en la forma de pensar, de actuar…

En particular, a partir de los 12 o 13 años, se entablan relaciones diferentes con los padres: el adolescente es capaz de tener su propia opinión y reclama más independencia; sucede si tienes juicios críticos hacia ellos, sientes un desacuerdo próximo a la incomprensión.

Peleas con hijos adolescentes

Estos conflictos, desagradables, son, sin embargo, necesarios para afirmar la identidad.

Esencial es no romper la comunicación.

¿A alguien le ocurre esto y lo quiere comentar?